Adéntrate en el corazón de Sicilia, donde te esperan Siracusa y la isla de Ortigia, auténticos cofres del tesoro de la historia antigua que se revelan mejor desde las mismas aguas que las rodean. Sube a bordo y déjate llevar por una experiencia que combina mar, leyenda y asombro: monumentos centenarios que se admiran desde el mirador más espectacular de todos, el mar abierto.
La aventura comienza de la mejor manera: nada más zarpar, un brindis de bienvenida con el tradicional limoncello siciliano crea el ambiente perfecto, con los aromas cítricos mezclándose con la brisa marina.
El recorrido parte de Porto Grande, para luego dirigirse a Porto Piccolo y al majestuoso Castello Maniace, una antigua fortaleza cuyas historias te contará tu patrón mientras disfrutas de las vistas. Desde allí llegarás a Fonte Aretusa, un manantial de agua dulce envuelto en el mito, antes de adentrarte en tres cuevas marinas escondidas, auténticas obras maestras de la naturaleza donde estalactitas, estalagmitas y corales juegan con la luz, creando un caleidoscopio de colores.
Las aguas cristalinas de estas piscinas naturales invitan a un refrescante baño, mientras que la buena música durante el trayecto convierte el viaje en una fiesta flotante.
El tramo final recorre todo el litoral de la isla, rozando el encantador paseo marítimo de Ortigia.
Ven a descubrir Siracusa desde su propia e inolvidable vista al mar.