El día comienza en Milán, donde se reunirá con su guía y viajará cómodamente hacia la región vinícola de Barolo. Al dejar atrás la ciudad, el paisaje se transforma gradualmente en ondulantes colinas salpicadas de viñedos y pequeños pueblos históricos.
La primera parada es un mirador panorámico en La Morra, uno de los paisajes más reconocibles del Piamonte y parte del Paisaje vitícola del Piamonte, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Un corto paseo le llevará a una terraza con vistas a los viñedos de Barolo, con tiempo para hacer fotos y disfrutar de la vista.
A continuación, continuará hacia el pueblo de Barolo, conocido por ser la cuna del vino que lleva su nombre. Rodeado de viñedos, el pueblo tiene un ambiente relajado, con tiendas de vino, cafés y rincones tranquilos para explorar. Tendrá tiempo libre para almorzar y conocer la vida cotidiana del pueblo a su ritmo.
Por la tarde, la excursión le llevará bajo tierra hasta las catedrales del vino, que también forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Estos grandes espacios excavados en la tierra, con aspecto de catedrales, se utilizan para envejecer el vino en condiciones cuidadosamente controladas, creando un entorno distintivo en el que confluyen la elaboración del vino, la arquitectura y la tradición local.
La experiencia termina con una cata guiada de vinos locales seleccionados, incluido el Barolo. Después, regresará a Milán en autobús, donde llegará a primera hora de la tarde.