Al llegar al punto de encuentro en Benidorm, suba a su transporte para un viaje panorámico al encantador pueblo de Guadalest. Aquí, le cautivará un asentamiento enclavado en una escarpada cresta, que ofrece impresionantes vistas panorámicas de la campiña española. Experimente una sensación de viaje en el tiempo mientras pasea por las callejuelas empedradas de Guadalest, la fortaleza medieval y las viviendas blancas como la tiza. Tómese su tiempo para apreciar la arquitectura milenaria, profundizar en el intrigante pasado de la aldea y absorber el ambiente perfecto.
A continuación, ponga rumbo a Altea, uno de los lugares más atractivos de la Costa Blanca. Este destino le invita a disfrutar de su encanto mediterráneo. Descubra el corazón de su casco histórico, con sus callejuelas empedradas, sus casas blancas adornadas con flores y las características cúpulas azules de la iglesia.
Desde lo alto de la colina, disfrute de unas vistas panorámicas del mar y la costa. Además, dispondrá de tiempo libre para pasear por sus tiendas de artesanía, degustar la deliciosa comida local en cualquiera de sus numerosos restaurantes o simplemente relajarse en sus tranquilas playas.
El viaje continúa hacia las Cascadas del Algar, un paraíso natural de extraordinaria belleza declarado Zona Húmeda Protegida en 2002. Una vez allí, camine por senderos sombreados de verde flora y relájese junto a las cristalinas cascadas.